Maquillaje para entrenar, ¿sí o no?

El gimnasio nunca ha sido un lugar en el que mostrar las últimas tendencias de moda y belleza. Sin embargo, con las redes sociales inundadas de famosas, gurús del fitness e 'influencers' entrenando y ante la profusión de 'selfies' demostrando que hacemos deporte, las normas que regían estos centros se relajan. Si antes utilizar una camiseta de propaganda estaba permitido -total, para sudar...- de un tiempo a esta parte es mejor lucir un conjunto adecuado, demostrar que tenemos estilo también entrenando. Y con el maquillaje pasa un poco lo mismo, hay que tener buena cara. Siempre.
Sin embargo, lo de aplicar una capa cubriente sobre nuestra piel y luego hacer ejercicio puede tener sus inconvenientes. "En general no hay riesgos particulares en entrenarse maquillada, pero cuando se transpira, los poros se abren y la piel puede absorber los metales pesados de los productos utilizados con el riesgo de tener una reacción alérgica", explica William Scott Agostini, director médico de Bionike. "También aumenta el riesgo de obstruir dichos conductos y de padecer una infección local o foliculitis, así como un brote de acné. Además, en muchas ocasiones el sudor hace que al final del ejercicio el maquillaje se desplace y tengamos un aspecto lamentable", puntualiza la Dra. Vasco, de las Clínicas Mato Ansorena.
HIIT, el #entrenamiento milagro para quemar más #calorías en mucho menos tiempo

La mayoría de entrenadores personales aconsejan planes de una hora de ejercicio en cada sesión para tonificar músculos y eliminar grasa. Sin embargo, hay una alternativa sorprendente para reducir drásticamente el tiempo de esfuerzo y mejorar, con mucho, los resultados: el Entrenamiento con Intervalos de Alta Intensidad (HIIT, según sus siglas en inglés).
Se trata de alternar momentos de trabajo intensivo con otros de descanso activo. Y puede realizarse con cualquier tipo de ejercicio (correr, saltar, nadar, pedalear...). Por ejemplo, durante 30 segundos se hace carrera a máxima velocidad para, a continuación, reducir pulsaciones trotando suavemente durante minuto y medio. Después, otros 30 segundos de carrera, y así sucesivamente hasta completar una sesión de 20 o 30 minutos.
En forma sin pisar el #gym

Las aplicaciones para smartphones y tablets son grandes aliadas de quien aspira a practicar ejercicio sin romper la rutina laboral ni vacacional. Seleccionamos cinco que acompañan en cualquier momento y lugar.
Con buena música
Nike + Training Club dispone de clases en vídeo en las que el entrenador dicta instrucciones para trabajar todo el cuerpo y a la vez aconseja cómo mantener una postura correcta. Los ejercicios están agrupados en bloques de duración cerrada, desde 15 hasta 45 minutos (calentamiento incluido), e indican si es necesario algún complemento para la práctica elegida. Permite seleccionar música y recompensa con grabaciones orientativas de reconocidos deportistas en función de lso resultados obtenidos.
'Operación bikini', ¡también en la playa!

Sol, playa y arena. ¿Se puede pedir más? Sí, ¡ejercicio! Aunque no lo creas, las vacaciones son un buen momento para empezar a hacer deporte (o para seguir haciéndolo). Y es que muchas veces caemos en el error de pensar que, por romper con la rutina y descansar del trabajo, debemos permanecer en reposo absoluto. Sin embargo, dedicar un momento del día a la actividad física no solo te ayudará a no perder la forma durante este periodo, sino también a favorecer la desconexión y el buen humor. ¡Más aún si es a la orilla del mar! Como apunta la marca de deporte y vida saludable, Freeletics, tener la posibilidad de ejercitarse en un espacio abierto promueve la liberación de las hormonas de la felicidad, así como estimula el sistema inmunológico. "Entrenar al aire libre ayuda a sentirse mucho más motivado y más vivo", añade el equipo de Freeletics. Por no hablar de que, estéticamente, entrenando en la playa consigues simultáneamente dos objetivos: broncearte y ponerte en forma.
Con la llegada de las vacaciones se estrenan 5 (nuevos) conflictos entre padres e hijos
Los expertos advierten del riesgo de crear una relación de simetría entre adultos y niños. Enfocar la relación con los hijos como si fueran amigos genera pérdida de autoridad

La llegada de las vacaciones lleva asociado un aumento de las visitas a terapia con temas comunes y recurrentes propios de esta época. Concretamente la terapia familiar experimenta un crecimiento del 60% respecto al resto del año. Son muchos los padres que acuden en estas fechas para tratar de salvar los conflictos principales que surgen con los más pequeños de la casa.
Verónica Rodríguez Orellana, directora y terapeuta de Coaching Club, explica que «el principal problema que encontramos con este tema es la fórmula de educar a los niños, estableciendo una simetría respecto a los adultos. En nuestra consulta trabajamos a diario con familias cuyos hijos, tanto niños como adolescentes, se sienten posicionados en la misma escala que los adultos, infravalorando y desvirtuando la figura parental. De esta manera, se sienten dueños de su tiempo y de sus decisiones, molestándose e irritándose cuando los padres les muestran alguna reconvención o les ponen alguna cortapisa, por lo que se hallan en un estado de insatisfacción permanente».